domingo, 12 de febrero de 2017

Egipto para niños: La Gente en el Antiguo Egipto

LA GENTE DEL ANTIGUO EGIPTO 


La sociedad en el Antiguo Egipto estaba organizada de una forma muy especial. No todas las personas eran iguales, sino que se clasificaban en diferentes clases sociales. 
La clase social más alta la ocupaba una sola persona, el Faraón. Era el rey de todo Egipto, el que mandaba en todo el país, y todos creían que era hijo de un dios, o que era un mismo dios. 
La clase social que le seguía, estaba formada por unas pocas personas: los sacerdotes. Eran las personas encargadas de la religión, del funcionamiento de los templos y de enseñar, eran los verdaderos maestros. Algunos fueron tan importantes que incluso gobernaban al lado de algunos reyes.  
Los siguientes eran los funcionarios y los escribas. Eran muy importantes en política, la mayoría de ellos eran nobles y vivían en el palacio del faraón. Tenían muchos privilegios, es decir, se les permitían y regalaban muchas cosas. Los escribas eran los encargados de hacer las leyes y escribir los textos sagrados y administrativos. 
Más abajo estaba el ejército, formado por soldados profesionales, es decir, ese era su trabajo. Su misión era defender el país y participar en las campañas que organizara el faraón. Para pagares, les daban casas, tierras y prisioneros como esclavos. 
En un escalón más bajo estaban los trabajadores, tanto del campo como de la ciudad. 
En el campo se dedicaban a la agricultura, aunque en la época de las inundaciones iban a trabajar a las construcciones de templos y pirámides. 
Los mineros y canteros trabajaban sacando piedras y minerales para el faraón y sus construcciones. 
Los artesanos trabajaban fabricando cosas manualmente en sus talleres. Unos eran carpinteros, otros joyeros, otros escultores. 
Los comerciantes eran gente muy importante, pues hacían que entrara y saliera mucha mercancía de Egipto. 
Abajo del todo, como la clase más baja, estaban los esclavos, aunque no eran esclavos como lo entendemos nosotros, ya que cobraban por su trabajo y podían comprar su libertad.

Marta Pérez (Akesha)


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